La fuerza de gravedad es la más débil de las cuatro fuerzas fundamentales que son: Nuclear fuerte, Electromagnética, Nuclear débil y gravitacional.

Sabemos que es una propiedad que tienen todos los cuerpos, pero ¿Qué es la gravedad?

Una ballena cayendo en la película «La guía del viajero intergaláctico»

Aristóteles (384-322 antes de la era común) creía que la Tierra era el centro del Universo. Su teoría era que todo objeto tiende a buscar su “lugar natural” y por eso era atraído hacia el centro del planeta.

Estatua de Aristóteles en Ceuta. Crédito: CarlosVdeHabsburgo

Cuando la Tierra se puso en órbita del Sol, los científicos buscaron otra explicación.

Galileo (1564-1642 e.c.) observó que los cuerpos caían igual, independientemente de su masa, tamaño y forma (si despreciaba el efecto de la fricción del aire) y que no caían con velocidad constante, como creía Aristóteles, sino que iban acelerándose.

Retrato de Galileo Galilei, 1636. Crédito: Justus Sustermans

La teoría de Newton

La primera explicación llegó en 1687 cuando Isaac Newton (1642-1727 e.c.) publica La Ley de Gravitación Universal donde define que la fuerza de gravedad es una atracción entre dos cuerpos proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia.

Crédito: Dennis Nilsson

Y un dato no menor: Todos los cuerpos experimentan la misma aceleración.

Retrato de Isaac Newton, 1689. Crédito: Godfrey Kneller

Esta teoría fue tan importante que permitió descubrir un nuevo planeta: Herschel descubre Urano en 1781. Pero cuanto más se estudiaba el nuevo planeta, más evidente se hacía que algo perturbaba su órbita. Surgió la idea de otro planeta podría ser el causante.
En 1846, el astrónomo francés Urbain Le Verrier calculó la existencia y la posición del supuesto nuevo planeta. Neptuno se descubrió a 1º de la posición predicha.

La teoría de Einstein

Recién a principios del siglo XX el físico Albert Einstein (1879-1955 e.c.) formuló un nuevo modelo más elaborado: El espacio y el tiempo están relacionados entre si y varían con la posición que el observador ocupa en el universo. Además, los cuerpos de gran masa pueden deformar ese espacio-tiempo curvando la trayectoria de, incluso, la luz.

Albert Einstein, 1920

¡Tiempo de experimentos en casa!

Experimento 01:

Agarrar con una mano un objeto pesado, como un martillo, y con la otra mano uno liviano, como un lápiz.

Poner ambos objetos a la misma altura y dejarlos caer al mismo tiempo.

¿Cual creen que va a llegar al suelo primero?
¿Cual es el resultado del experimento?

Experimento 02:

Agarrar con una mano el mismo martillo, y con la otra mano una hoja de papel.

Poner ambos objetos a la misma altura y dejarlos caer al mismo tiempo.

¿Cual creen que va a llegar al suelo primero?
¿Cual es el resultado del experimento?


Las respuestas y explicación en el primer comentario.

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