El polvo lunar sigue siendo uno de los mayores retos de la exploración lunar

La Luna es un cuerpo sin aire, experimenta variaciones extremas de temperatura, y su superficie está expuesta a mucha más radiación que la que experimentamos aquí en la Tierra. Encima de eso, está el polvo lunar (también conocido como regolito), un polvo fino que se pega a todo.

En los próximos años, los astronautas volverán a la Luna por primera vez desde el cierre de la Era Apolo. Más allá de eso, la NASA y otras agencias espaciales planean establecer la infraestructura necesaria para mantener la presencia humana allí.

Durante las misiones Apolo, el polvo lunar fue la mayor preocupación operacional de los astronautas. A los pocos días de su exposición a él, sus trajes espaciales sufrían de visores oscurecidos, mecanismos obstruidos y erosión en las capas de sus trajes. Esto se debe a la naturaleza peculiar del regolito lunar, que es dentado, extremadamente fino y cargado electrostáticamente (que es lo que hace que se adhiera a las superficies).

Primer plano microscópico de muestras simuladas de polvo lunar (a) EAC-1A, (b) LHS-1 y (c) LMS-1. Crédito: ESA

Cuando las misiones Apolo tuvieron lugar, los astronautas encontraron que el regolito era un tema constante durante las actividades extravehiculares (EVAs) y también les costaba mucho mantenerlo fuera de sus Módulos Lunares Apolo (ALMs). Además de ser peligroso para los trajes y equipos de los astronautas, el regolito lunar también representa un grave peligro para la salud de los astronautas.

En 2005, la NASA estudió los informes de las seis misiones Apolo para evaluar los efectos generales del polvo lunar en los sistemas de EVA. Al final, llegaron a la conclusión de que los riesgos más importantes incluían “oscurecimiento de la visión, lecturas falsas de los instrumentos, revestimiento de polvo y contaminación, pérdida de tracción, obstrucción de los mecanismos, abrasión, problemas de control térmico, fallos de sellado e inhalación e irritación”.

También hay volúmenes de evidencia anecdótica de los astronautas del Apolo que indican cómo el polvo lunar fue un gran peligro durante los aterrizajes. Después de regresar de la misión del Apolo 11, Neil Armstrong describió cómo fue tratar de aterrizar el módulo de aterrizaje del Águila:

"a algo menos de 100 pies, empezábamos a tener una lámina transparente de polvo en movimiento que oscurecía un poco la visibilidad. A medida que bajamos, la visibilidad siguió disminuyendo".

Pete Conrad, el comandante de la misión del Apolo 12, caracterizó el polvo lunar de la siguiente manera:

"Creo que probablemente una de las facetas más agravantes y restrictivas de la exploración de la superficie lunar es el polvo y su adherencia a todo, sin importar el tipo de material, ya sea piel, material de traje, metal, sin importar lo que sea y su acción restrictiva de fricción a todo lo que se sube."

"La integridad de los trajes se mantuvo bien, pero no hay duda de que con un par más de EVAs algo podría haberse detenido. En la zona donde las botas lunares encajaban en los trajes, nos pusimos a través de la prenda exterior y empezamos a usar a través del Mylar."

El regolito lunar también es peligroso para las máquinas, como lo demostró el rover Yutu-1 de China, que quedó inmovilizado en la superficie durante su segundo día de operaciones (11 de enero de 2014). Aunque la situación se resolvió y el explorador siguió funcionando durante varios meses más, las autoridades chinas indicaron que el explorador había “sufrido una avería en el circuito de control de su unidad motriz”, que se creía era el resultado de la entrada de polvo en su interior.

Explorador Yutu. Crédito: CAS/CNSA/El Centro de Ciencia y Aplicación para la Exploración de la Luna y el Espacio Profundo/Emily Lakdawalla.

Dependiendo de dónde venga el polvo en la Luna, puede tener características químicas y abrasivas muy diferentes. Conocer las propiedades precisas del polvo lunar en un lugar específico es por lo tanto esencial cuando se trata de la selección de un lugar de aterrizaje. Como explicó el ingeniero estructural de la ESA Shumit Das:

"Uno de los principales hallazgos de Apolo fue que los efectos de abrasión del regolito lunar serían el principal factor limitante para el regreso a la Luna. Queremos superar eso y habilitar trajes espaciales que puedan ser usados para muchas más caminatas espaciales que las pocas realizadas por el alunizaje de Apolo - hasta 2 500 horas de actividades en la superficie es nuestra suposición".

Fuente: universetoday.com

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s